A pesar de que estaba nublado compartimos la experiencia de una clase de yoga en la plaza.

Les cuento que disfrutamos mucho del encuentro, movimos el cuerpo y movilizamos nuestra energía espiritual.

Al cierre de la clase recitamos todos juntos el mantra OM uniendo nuestros corazones.

Este sábado esperamos a todos los dormilones para compartir una nueva clase.

Y les dejo un canto hindú que nos invita a la meditación:

Adora la imagen de tu dios, sea quien sea.

A medida que te purifiques podrás cantar sus nombres y orar dulcemente.

Con el paso del tiempo te refugiarás en el templo interior de tu mente corazón para adorarlo.

Cuando tu devoción sea perfecta abandonarás tu conocimiento en el amor y descubrirás que en ese amor Dios esperaba por ti.

Namasté